Domingo XIV del Tiempo Ordinario - Ciclo A (05 de julio de 2026)
"El descanso que nace de un corazón humilde" En medio de un mundo que valora el conocimiento, el poder y el éxito, Jesús nos sorprende con una enseñanza que parece ir en sentido contrario. Comienza elevando una acción de gracias al Padre porque los misterios del Reino no han sido revelados a quienes se creen sabios, sino a los sencillos de corazón. No se trata de despreciar la inteligencia, sino de recordar que Dios no se deja encontrar por la soberbia, sino por la humildad. Solo quien reconoce que necesita de Él puede abrirse verdaderamente a su presencia. Luego, Jesús nos revela la profunda comunión que existe entre Él y el Padre. Él es quien nos da a conocer el rostro de Dios. Muchas veces imaginamos a un Dios distante o severo, pero Cristo nos muestra a un Padre cercano, lleno de misericordia, que desea entrar en la vida de cada persona y caminar junto a ella. Finalmente, resuena una de las invitaciones más consoladoras de todo el Evangelio: «Vengan a mí todos los que est...