VII Domingo de Pascua - Solemnidad de La Asención del Señor (17 de mayo de 2026)
“Testigos hasta los confines de la tierra” La solemnidad de la Ascensión del Señor no es una despedida triste, sino el comienzo de una misión. Jesús asciende al cielo, pero no abandona a sus discípulos; al contrario, les promete la fuerza del Espíritu Santo y los envía a anunciar el Evangelio a todos los pueblos. Los Apóstoles contemplan cómo el Señor se eleva, pero inmediatamente son invitados a dejar de mirar solo al cielo para comenzar a caminar por la tierra como testigos vivos de Cristo. La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles nos recuerda que la Iglesia nace con una tarea concreta: llevar la Buena Noticia hasta los confines del mundo. No basta admirar a Jesús; es necesario anunciarlo con la vida, con la palabra y con el testimonio cotidiano. San Pablo, en la carta a los Carta a los Efesios , invita a contemplar la gloria de Cristo resucitado, sentado a la derecha del Padre. Ese mismo poder de Dios actúa también en quienes creen. La Ascensión nos revela que nuestr...