Todo esperamos de ti (A. Taulé)
C Em F G
La tierra se sacia de tus dones, Señor,
C G
Procuras alimento a todo ser viviente.
La tierra se sacia de tus dones, Señor,
C G
Procuras alimento a todo ser viviente.
C F Dm G
Todos esperamos de ti, Señor,
Em F G A
Que nos des el pan del cielo.
Todos esperamos de ti, Señor,
Em F G A
Que nos des el pan del cielo.
C Dm G
Bendice, alma mía, al Señor:
C
¡Dios mío, que grande eres!
F Dm Em A7
Te vistes de belleza y majestad,
Dm G F C
la luz te envuelve como un manto.
Desde el cielo riegas los montes,
y la tierra queda saciada;
Brota la hierba para los ganados,
y forraje a los que sirven al hombre.
Bendice, alma mía, al Señor:
C
¡Dios mío, que grande eres!
F Dm Em A7
Te vistes de belleza y majestad,
Dm G F C
la luz te envuelve como un manto.
Desde el cielo riegas los montes,
y la tierra queda saciada;
Brota la hierba para los ganados,
y forraje a los que sirven al hombre.
El hombre saca pan de los campos y
vino que le alegra el corazón
Y aceite que le da brillo a su rostro,
y el alimento que repara sus fuerzas.
vino que le alegra el corazón
Y aceite que le da brillo a su rostro,
y el alimento que repara sus fuerzas.
Todos están aguardando
que les des comida a su tiempo.
Se la das y ellos la toman,
abres tu mano y se sacian de bienes.
que les des comida a su tiempo.
Se la das y ellos la toman,
abres tu mano y se sacian de bienes.
Les retiras el aliento y expiran
y vuelven a ser polvo;
Envías tu aliento y lo creas,
y repueblas la faz de la tierra.
y vuelven a ser polvo;
Envías tu aliento y lo creas,
y repueblas la faz de la tierra.
USO: Canto de comunión o meditación, con carácter confiado y orante, centrado en la dependencia del creyente respecto de Dios y en la esperanza puesta en su providencia. Apropiado para todo tiempo litúrgico.
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