Salmo 22: El Señor es mi pastor, nada me faltará
Salmo Responsorial - Salmo 22, 1-3a, 3b-4. 5. 6; R. 1
Intro: D Bm D G A7 D
D Bm D G A7 D
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
D Bm
El Señor es mi pastor, nada me falta:
Bm A7 D
en verdes praderas me hace reposar
D A7 D
y hacia fuentes tranquilas me conduce
A7 Bm
para reparar mis fuerzas.
Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
Bm A7 D
en verdes praderas me hace reposar
D A7 D
y hacia fuentes tranquilas me conduce
A7 Bm
para reparar mis fuerzas.
Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.
USO: Salmo responsorial, propio del 4to domingo de Cuaresma (Ciclo A).
Comentarios
Publicar un comentario