Salmo 21: Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Salmo Responsorial – Salmo 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24; R. 2a

     Bm                                                  Em G             Bm
R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Bm
Todos los que me ven, de mí se burlan;
D                            A7
me hacen gestos y dicen:
A7
"Confiaba en el Señor, pues que él lo salve;
Em                          G         Bm
si de veras lo ama, que lo libre".

Los malvados me cercan por doquiera
como rabiosos perros.
Mis manos y mis pies han taladrado
y se puedan contar todos mis huesos.

Reparten entre sí mis vestiduras
y se juegan mi túnica a los dados.
Señor, auxilio mío, ven y ayúdame,
no te quedes de mí tan alejado.

Contaré tu fama a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré.
Fieles del Señor, alábenlo;
glorifícalo, linaje de Jacob;
témelo, estirpe de Israel.



Comentarios