Cuaresma

Es el gran tiempo penitencial de la Iglesia, los cuarenta días de conversión y purificación interior que nos preparan a la mayor fiesta cristiana del año, la Pascua. Desde el miércoles de cenizas hasta la vigilia pascual no cantamos el Aleluya, porque ese canto es la expresión del gozo de la resurrección; lo reservamos para la noche de Pascua. El Gloria tampoco se reza ni canta en todo ese tiempo, excepto en la misa del Jueves Santo. Los cantos de la eucaristía deberían favorecer la atmósfera de recogimiento y conversión personal y comunitaria que caracterizan este tiempo litúrgico.
El Directorio litúrgico-pastoral que lleva por título Canto y música en la celebración (Secretariado Nacional de Liturgia  1992) nos da las pautas que debemos seguir:
  • No se debe usar música instrumental durante las celebraciones litúrgicas —misa y oficio especialmente— si no es para sostener el canto. Se permiten el cuarto domingo (Laetare), solemnidades y fiestas.
  • El canto de entrada ha de hacer captar desde el principio de la Misa que estamos en domingo cuaresmal. 
  • En los domingos de Cuaresma no se sustituye el salmo responsorial por otros cantos penitenciales.
  • El Aleluya no se canta ni se dice en Cuaresma, incluidas solemnidades y fiestas. Al ser sustituido por una breve aclamación, se hace ver que estamos en camino hacia la Pascua en que se volverá a entonar el Aleluya.
  • La oración de los fieles se podría resaltar cantando la respuesta, que bien puede ser Kyrie eleison.
  • La bendición solemne, propia de Cuaresma, también puede cantarse. [Con la 3ª edición del Misal, en su IGMR, se señala que es obligatorio cada domingo la Oración sobre el pueblo y luego la bendición en lugar de la posibilidad de usar la bendición solemne trimembre].
  • El canto final sería preferible omitirlo, especialmente en este tiempo, como un signo más de la austeridad cuaresmal. Si se canta, que sea especialmente breve y adecuado remitiendo siempre al itinerario pascual.
  • El Attende Domine (en latín; en castellano) es típico y modélico como canto cuaresmal. El olvidarlo sería una pérdida.
  • Los cantos que enfatizan la pasión y muerte de Cristo deben usarse con casi exclusividad en la última semana, la 5ª del tiempo de Cuaresma. El prefacio I de la Pasión del Señor se dice en las ferias de esta semana».

Lista de canciones:


Cuaresma - Partituras y música litúrgica

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