Adviento

 El Adviento es esencial y espiritualmente un tiempo de sobriedad, que contrasta con la explosión festiva y decorativa de la Navidad. Sin embargo, a diferencia de la Cuaresma, no es un tiempo tan estricto (por ejemplo, el Aleluya se canta en Adviento, lo que no se hace durante la Cuaresma). Se permite el uso de instrumentos musicales siempre que se usen con moderación o, como dicen las Ceremonias Episcopales, "sin disminuir la alegría plena de la Navidad" (CE 236).

Algunas sugerencias para la liturgia y el canto en este tiempo:

  • En Adviento no se canta el Gloria, excepto en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y en la fiesta de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre).
  • Conviene resaltar la aclamación ¡Maranathá! (¡Ven, Señor, Jesús!) que se nos ha transmitido en la misma lengua de Jesús.
  • Se debería cantar el Salmo responsorial o, al menos, la antífona respuesta o estribillo. 
  • El canto de la corona está diseñado para que los versos continúen durante el encendido de nuevas velas en diferentes domingos. Puedes elegir una canción con cuatro estrofas, así cada semana se añadirá una a la canción para completar el encendido paulatino de las velas.
  • Las celebraciones de Adviento pueden terminar con un canto a la Virgen: La Virgen sueña caminos; Virgen nazarena; Gracias, Madre; Madre nuestra; Estrella y camino; Hija de Sión, etc…
  • El tiempo de Adviento debe ser preservado en su integridad reservando los villancicos para el Tiempo de Navidad.

Lista de canciones:​

Comentarios